Madres narcisistas: Características, impacto en los hijos

¿Cómo es una madre narcisista?

Una madre narcisista, en lugar de nutrir y apoyar a sus hijos, está centrada en sus propias necesidades y deseos. A menudo, estas madres ven a sus hijos como extensiones de sí mismas, en lugar de como a personas individuales e independientes, con sus propios pensamientos, sentimientos y necesidades.

Por ejemplo, imagina a una madre que obliga a su hija a presentarse a concursos de belleza, aunque a la niña eso no le interese y prefiera presentarse a un concurso de geografía. En lugar de apoyar los intereses y pasiones de su hija, esta madre está más preocupada por cómo su hija puede realzar su propio estatus y autoimagen en base a lo que a ella, a su madre, le importa y no en base a los intereses de la hija en cuestión. En este caso la madre, utiliza a su hija para satisfacer sus propias necesidades sin tener en cuenta las de su hija, lo que refleja una característica del trastorno narcisista de la personalidad.

Tener una madre con un trastorno narcisista de la personalidad, entre otras consecuencias, puede llevar a que los hijos se sientan constantemente presionados para satisfacer las necesidades emocionales del narcisismo materno, dificultando la creación de un autoconcepto, en lugar de recibir el apoyo y la orientación que necesitan para su propio crecimiento y desarrollo.

Esto muchas veces impide que los hijos se conviertan en personas adultas independientes y autónomas, ya que la falta de este apoyo puede acabar generando problemas de dependencia, un elevado perfeccionismo, desarrollo de indefensión aprendida, depresión, ansiedad, baja autoestima, etc.

¿Cómo identificar a una madre narcisista?

Identificar a una madre con un trastorno narcisista puede ser difícil, especialmente porque el narcisismo puede manifestarse de diferentes maneras y en diferentes grados de intensidad como ya dije antes. Sin embargo, hay ciertas características y comportamientos que son comunes en las madres de tipo narcisista y que pueden ayudarnos a identificarlas.

Madres centradas en sí mismas:

Una madre narcisista tiende a poner sus propias necesidades y deseos por encima de los de sus hijos y de su familia en general. Por ejemplo, puede insistir en que la familia vaya a un restaurante que a ella le gusta, ignorando las preferencias de sus hijos. O puede gastar dinero en lujos o cosas innecesarias para sí misma, ignorando las necesidades básicas de sus hijos.

Imagen que representa el cómo una madre narcisista pone por encima sus caprichos a las necesidades de su familia. Sale una mujer mirando joyas

Falta de empatía:

Las madres narcisistas a menudo tienen dificultades para entender y responder a los sentimientos de sus hijos. Por ejemplo, si su hija está triste debido a que no le invitaron a una fiesta, le restará importancia a esa emoción diciendo cosas del tipo «No es para tanto» o «Deberías estar agradecida de que no tienes que ir a esa estúpida fiesta”. No conecta con las necesidades emocionales de los demás, sin embargo las suyas son muy importantes.

Manipulación:

Una madre con un trastorno de personalidad narcisista puede utilizar la manipulación para controlar a sus hijos y mantener el foco de atención en ella misma. Puede hacer que sus hijos se sientan culpables por pasar tiempo con sus amigos en lugar de con ella por ejemplo, o puede amenazar con dejar de querer o apoyar a su hija o hijo si no hacen lo que ella desea.

Compite con sus hijos:

Cogiendo el ejemplo que expuse en la falta de empatía. Una madre con características narcisistas puede competir con su hija en el caso de la fiesta, primero minimizando lo que siente su hija y luego exponiendo y exagerando situaciones similares que haya pasado ella.

Por ejemplo: “Marta, deja de quejarte, porque lo que te ocurre no es nada. A mi no me invitaban a ninguna fiesta ni querían hacer grupos de trabajo conmigo. Estoy segura de que les daba envidia por las notas que sacaba. La gente me tenía mucha envidia y no me querían en sus grupos. Eso sí que es pasarlo mal, no lo que te ha pasado a ti hoy. Luego cuando fui a la universidad, todo cambio y me fue fenomenal al rodearme de gente lista. Pero vamos, deja de darle vueltas porque a ti no te va a pasar, yo a tu edad sacaba 10 en todo, por eso no me quería la gente. Pura envidia”.

Las madres narcisistas minimizan las experiencias de sus hijos, ellas son mejores, son más víctimas, son más de todo. Si su hijo recibe un elogio, ella lo desprestigiará y comentará algo suyo del pasado magnificándolo, y si su hijo o hija se siente mal, ella lo pasa o lo pasó peor.

Necesidad de controlar a sus hijos:

A menudo, las madres narcisistas sienten la necesidad de controlar a sus hijos. Por ejemplo, puede intentar controlar la apariencia de su hija, criticando su ropa o su peso, controlar las amistades desaprobando a cualquier amigo que ella no considere “adecuado”, o incluso prohibiéndole salir con determinadas personas o aislarla.

Inconsistentes en su comportamiento:

Las madres con este problema pueden ser emocionalmente volátiles e inconsistentes. Un día pueden ser cariñosas y atentas, y al día siguiente pueden ser frías y distantes. Esta inconsistencia puede ser confusa y angustiante para los hijos. Además, muchas veces estos cambios son intencionados y los realizan para conseguir algo, para premiar o para castigar a los hijos, como una forma de chantaje emocional.

Otras veces estas fluctuaciones, las menos, no involucran el conseguir algo, simplemente no tienen en cuenta cómo afecta esto a sus hijos y lo hacen porque les apetece, sin más, para mostrar su amor por ejemplo. De ahí tanta confusión para los hijos.

Exigentes:

Las madres narcisistas a menudo tienen expectativas ilógicamente altas para sus hijos. Pueden exigir un rendimiento académico perfecto, o que sean los mejores en el área que a ella le interesa por diferentes motivos. También pueden esperar que sus hijos se comporten como adultos desde una edad temprana.

No aceptan las críticas:

Las personas con un trastorno narcisista de personalidad a menudo tienen dificultades para aceptar críticas o comentarios negativos. En las madres con este problema, no es diferente. Imagina que su hijo le sugiere a su madre que podría haber actuado de diferente manera en una situación. La madre podría reaccionar con ira o mostrarse a la defensiva, incluso desviar la culpa hacia su hijo, diciendo algo como «¡Siempre estás en mi contra!”.

Idealización y devaluación de los hijos:

También pueden cambiar entre idealizar a sus hijos y devaluarlos por el mismo motivo: Un día elogian a su hija por ser la «mejor estudiante de la clase», y al día siguiente pueden criticarla por no ser «suficientemente buena”.

Utilizan a sus hijos en su propio beneficio:

Las madres narcisistas pueden utilizar a sus hijos para satisfacer sus propias necesidades, como, por ejemplo, quedarse con el dinero que le han regalado en navidad los abuelos a su hija para comprarse unas gafas de sol.

No respetan los límites de sus hijos:

Normalmente, las madres con un trastorno narcisista no suelen respetar los límites personales de sus hijos. Por ejemplo, pueden leer el diario de su hija sin permiso, o insistir en pasar tiempo con ella incluso cuando la hija ha expresado la necesidad de pasar tiempo a solas o con sus amigos.

Victimización:

También pueden ir de víctima para ganar simpatía, atención y darse importancia. Por ejemplo, si se enfrentan a dificultades en el trabajo, pueden culpar a sus hijos y decirles «Si no tuviera que preocuparme tanto por ti, podría concentrarme más en mi trabajo”.

El comportamiento de una madre narcisista en público:

A parte de esto, las madres narcisistas, en público pueden cambiar su comportamiento.

Pueden elogiar muchos a sus hijos, aunque en casa les digan todo lo contrario, o, al revés, denigrar a sus hijos delante de otras personas con ellos delante, compararlos con los demás, hacerse las víctimas…

No todas las madres narcisistas presentan todos estos comportamientos. Sin embargo, si una madre muestra varias de estas características, puede ser una señal de alerta. Además, hay otros trastornos que pueden coincidir con estas características de comportamiento como otros trastornos de personalidad como el paranoide y otros del cluster B (trastorno limite, histriónico, antisocial y narcisista), así otras condiciones por las que pueda pasar una madre, como una depresión.

Impacto de una madre narcisista en los hijos

Ser criado por una madre con un trastorno de personalidad narcisista sin tratar, suele tener un impacto muy importante en el desarrollo de los hijos. Si te fijas en las características de una madre narcisista, las que he mencionado anteriormente, seguro que no te parece sorprendente.

Las madres narcisistas a menudo crean un ambiente familiar inestable, impredecible y lleno de tensión. Los niños, adolescentes y adultos que conviven en ese entorno familiar pueden sentirse inseguros, ansiosos, ya que nunca saben cuándo está persona puede cambiar de estado de ánimo o de comportamiento. Los hijos también pueden sentirse confundidos y desorientados, ya que su madre puede distorsionar la realidad para adaptarla según su interés.

Además, como hemos visto, las madres narcisistas a menudo ponen sus propias necesidades y deseos por encima de los de sus hijos, lo que puede hacer que los niños se sientan ignorados, desvalorizados, no queridos o no deseados por sus madres. Esto puede llevar a problemas de autoestima y autoimagen, ya que los hijos pueden acabar internalizando el mensaje de que no son dignos de amor y atención.

Baja autoestima:

Pongo esta consecuencia como la primera, porque seguro que es la más evidente. Los hijos de madres narcisistas suelen sentir que nunca son lo suficientemente buenos en nada debido a que su madre se lo ha podido decir varias veces de forma directa, otras veces a través de castigos, como la ausencia de afecto, o el no abastecimiento de las necesidades básicas de los hijos (no hacerles la comida, por ejemplo), y otras comparando su situación con situaciones similares a las de ella, menospreciando e infravalorando la actuación de sus hijos en determinadas situaciones.

Repetición de los patrones aprendidos en sus relaciones:

También puede suceder lo contrario, los hijos de una madre narcisista, a parte de desarrollar cierta dependencia en sus relaciones, puede terminar reproduciendo el comportamiento que ha tenido su madre con él o con ella.

Inseguridad y problemas de confianza:

Debido a la confusión que generan los cambios en el comportamiento, el estado de ánimo y las reacciones que una madre con este trastorno de personalidad puede tener ante el comportamiento de sus hijos, las cuales pueden variar bastante (hay un reforzamiento intermitente así como un castigo intermitente también), los hijos pueden terminar desarrollando inseguridad hacia sí mismos, son capaces de ver si algo está bien o mal debido a estas reacciones de tipo intermitente.

Ansiedad:

Si tenemos en cuenta lo anterior, la incertidumbre que puede generar una madre con un trastorno de personalidad narcisista se convierte en algo negativo. Esto es adaptativo: mejor estar preparados para algo malo, ya que prepararse para algo bueno o neutro, muchas veces no requiere de la puesta en marcha de tantos recursos.

Indefensión aprendida:

La indefensión aprendida es una condición en la que una persona se siente impotente para cambiar su situación debido a experiencias pasadas de falta de control. Los hijos de madres narcisistas pueden desarrollar esta condición, sintiendo que no tienen control sobre su vida y que sus esfuerzos para cambiar su situación son inútiles. Un hijo de una madre narcisista puede sentir que no importa lo que haga, nunca podrá complacer a su madre. Esto puede llevar a la sensación de que no tiene control sobre su vida y que sus esfuerzos para cambiar su situación son inútiles. Por ejemplo, puede dejar de intentar destacar en una actividad porque cree que, sin importar lo bien que lo haga, nunca será suficiente para su madre.

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